La pieza no se pega a la cama
La primera capa no agarra o se despega a medio camino. Repasamos nivelación, distancia de boquilla, temperatura y limpieza de la cama para que quede fija.
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Casi todos los problemas de impresión 3D son conocidos, tienen nombre propio y una solución probada. Esta sección es tu servicio de urgencias: identifica el síntoma en tu pieza, entra a su guía y arréglalo paso a paso, empezando por la causa más simple antes de tocar nada avanzado.
Ocho fallos frecuentes, cada uno con su diagnóstico y su solución. Ve directo al que te está pasando ahora mismo.
La primera capa no agarra o se despega a medio camino. Repasamos nivelación, distancia de boquilla, temperatura y limpieza de la cama para que quede fija.
La pieza se curva y se despega por las esquinas al enfriarse. Muy típico en ABS y piezas grandes: adhesión, temperatura de cama y control del enfriamiento.
Hilos finos de plástico cruzando los huecos de la pieza. Casi siempre es cuestión de retracción, temperatura de impresión y humedad del filamento.
Paredes con huecos, capas incompletas y piezas frágiles porque el extrusor no empuja suficiente filamento. Flujo, temperatura y atascos parciales bajo la lupa.
No sale filamento o sale a medias. Cómo reconocer un atasco parcial o total del nozzle y limpiarlo con el tirón en frío, una aguja o cambiando la boquilla.
A media altura la pieza se corre de golpe y las capas quedan desalineadas. Correas flojas, velocidad excesiva y roces mecánicos son los sospechosos habituales.
La base sale abombada hacia afuera, más ancha que el resto de la pieza. Suele ser exceso de calor en la cama o una boquilla demasiado apretada al arrancar.
Chasquidos, vapor, burbujas y superficie rugosa: las señales de que el filamento absorbió humedad. Aquí lo diagnosticas y lo secas paso a paso, en horno, secador o deshidratador.
Esta sección funciona como un árbol de diagnóstico, así que no hace falta leerla entera. Haz lo contrario: mira tu impresión fallida, identifica el síntoma que más se parece a lo que ves y entra directo a esa guía. Cada página aísla un solo problema y te explica cómo reconocerlo, por qué aparece y cómo resolverlo, ordenando las soluciones de la más sencilla a la más avanzada.
Empieza por lo que ves. Si la pieza ni siquiera llega a agarrar, tu problema es de adhesión: ve a la pieza no se pega a la cama. Si agarra pero las esquinas se levantan y se curvan al enfriarse, es warping. Si la superficie aparece cruzada por hilos finos como telarañas, tienes stringing. Cuando las paredes salen con huecos o capas incompletas, sospecha de subextrusión, y si directamente deja de salir plástico, lo más probable es que tengas la boquilla obstruida.
Otros fallos son más específicos. Si a media altura la pieza se desplaza de golpe y las capas superiores quedan corridas, revisa capas desplazadas. Si la base sale abombada hacia afuera, como aplastada, es pie de elefante. Y cuando escuchas chasquidos, ves vapor o la superficie sale rugosa y con burbujas, seguramente estés imprimiendo con filamento húmedo: esa guía diagnostica el síntoma y explica el secado paso a paso, con sus tres métodos y la tabla de temperaturas.
Muchos de estos problemas comparten una misma raíz: una máquina mal calibrada. Por eso la mejor forma de arreglar un fallo es que no llegue a ocurrir. Si te fallan varias cosas a la vez o el mismo error vuelve una y otra vez, deja el parche y ataca la causa: pásate por la sección de calibración y puesta a punto, donde tienes cómo nivelar la cama, clavar la primera capa y ajustar flujo, temperatura y retracción. Es la calibración preventiva que te ahorra la mitad de las visitas a esta sección.
Y si un problema te resulta incomprensible, a menudo es porque no sabes qué hace la pieza implicada. Entender cómo funciona una impresora 3D por dentro —extrusor, hotend, cama y ejes— convierte un diagnóstico a ciegas en una deducción lógica: sabes qué componente interviene en cada síntoma y por dónde empezar a mirar. Con esa base y las guías de arriba, la mayoría de las impresiones fallidas se resuelven en una o dos pruebas.
La mala adhesión de la primera capa es el problema número uno de todo principiante. Aprende a resolverlo.