Los resultados son orientativos y se calculan en tu navegador mientras escribes: nada se envía a ningún sitio. Dependen de los datos que introduzcas y de tu mercado, así que trátalos como una guía sólida para poner precio, no como una cifra cerrada al céntimo.
Cómo se calcula
La calculadora parte de una idea simple: tu precio de venta tiene que cubrir todo lo que pones —materiales y tu tiempo— y, además, dejarte una ganancia. Lo hace en tres pasos encadenados.
Primero suma tu mano de obra: multiplica las horas que dedicas (diseño, preparación, vigilar la impresora y postprocesado) por el precio que le pones a tu hora. Si trabajas 1 hora a 10 por hora, tu mano de obra son 10.
Después calcula la base, que es tu costo total: el costo directo de la pieza (material más luz) más esa mano de obra. Con un costo directo de 4 y 10 de trabajo, la base es 14. Ese es el punto por debajo del cual pierdes dinero. Si no conoces tu costo directo, sácalo primero con la calculadora de costo de impresión 3D, que reúne el filamento, la electricidad, el desgaste de la máquina y un margen por fallos.
Por último aplica el margen sobre la base. Un margen del 50 % multiplica la base por 1,5: 14 × 1,5 = 21. Ese es el precio de venta sugerido, y la ganancia es la diferencia con la base: 21 − 14 = 7. En fórmula:
- Mano de obra = horas de trabajo × precio de tu hora
- Base = costo directo + mano de obra
- Precio de venta = base × (1 + margen ÷ 100)
- Ganancia = precio de venta − base
Si dejas algún campo vacío o escribes un valor no válido, los resultados muestran un guion (—) hasta que lo completes.
Consejos para interpretar el resultado
El número que te da la calculadora es un punto de partida sólido, pero el precio final lo decides tú mirando tu mercado. Estos consejos te ayudan a afinarlo:
- Compara con la competencia. Mira qué cobran otros por piezas parecidas. Si tu precio queda muy por encima, revisa tus horas o tu margen; si queda muy por debajo, quizá estás regalando trabajo.
- Cuenta los costos ocultos. El envío, el embalaje, las comisiones de un marketplace y los impuestos salen de tu ganancia, no del aire. Si vendes por una plataforma, réstalos antes de celebrar el margen.
- Reserva un colchón para los fallos. No todas las piezas salen a la primera. Si tu costo directo no incluye ya ese riesgo, súbelo un poco o aumenta el margen.
- Cobra siempre tu tiempo. Es lo que te diferencia de una fábrica y lo primero que se tiende a regalar. Si dudas, revisa la pregunta sobre el tiempo de diseño más abajo.
- Ajusta según el encargo. En piezas únicas, personalizadas o con diseño propio puedes subir el margen; en lotes grandes y repetidos tendrás que ajustarlo para seguir siendo competitivo.
- Redondea a un precio limpio. Un 20,80 queda mejor como 21 o 22, y redondear hacia arriba también protege tu margen.
Si quieres ir más allá del cálculo y ver modelos de negocio, canales de venta y cómo presentar tus precios sin ahuyentar al cliente, te lo contamos en la guía de cómo ganar dinero con la impresión 3D.
Preguntas frecuentes
¿Qué margen de ganancia es razonable?
No hay un número mágico. Para piezas sencillas por encargo, un margen del 30 % al 60 % sobre tu costo total (material, luz y tu trabajo) suele ser sostenible. En productos con diseño propio, buen acabado o poca competencia puedes subir bastante más; en trabajos muy repetidos y competidos tendrás que ajustarlo. Empieza con el 50 % que trae la calculadora y súbelo o bájalo según lo que acepte tu mercado y el valor que aportas.
¿Debo cobrar mi tiempo de diseño?
Sí. El diseño, la preparación del archivo, el laminado, vigilar la impresión y el postprocesado son horas reales de trabajo, y son lo que distingue tu precio del de una fábrica. Si no las cobras, en la práctica estás regalando tu tiempo. Anota las horas que dedicas y ponles un precio por hora realista para tu zona; esta calculadora las suma al costo antes de aplicar el margen.
¿Cómo cotizo si el cliente manda el archivo?
Aunque no diseñes tú, sigues teniendo costos: material, electricidad, desgaste de la máquina y tu tiempo de preparación, impresión y acabado. Calcula primero el costo de la pieza con la calculadora de costo, pon pocas o ninguna hora de diseño pero sí las de preparación y postprocesado, y aplica tu margen. Revisa el archivo antes de aceptar: una malla con errores o soportes complicados te llevará más tiempo del que parece.