Verificado el 24 de julio de 2026
Los números salen del artículo 223 del Código Aduanero paraguayo (Ley 2422/2004), que fija la exención de tributos para la Remesa Expresa; de la Resolución DNA 448/2014, que define el régimen simplificado de los 100 a los 1.000 dólares; de la Nomenclatura Común del MERCOSUR (NCM), que clasifica la máquina; y de la Ley que fija el IVA en 10 %. La autoridad aduanera es la DNIT (Dirección Nacional de Ingresos Tributarios), antes DNAD. Antes de comprar, confirma la clasificación y el régimen con el portal de la DNIT y su simulador de tributos. Esto es información, no asesoría aduanera.
- Una sola vía, la Remesa Expresa, con tres escalones definidos por el valor: hasta USD 100, de USD 100 a USD 1.000 y por encima de USD 1.000.
- La franquicia de USD 100 está en el artículo 223 del Código Aduanero, no en una resolución, y eso hace que la cifra se mueva muy despacio.
- Hay un tope anual de USD 1.600 por importador: partir una compra grande en cajas pequeñas topa con él, porque el límite es por persona y por año.
- Dentro del tramo simplificado no hace falta despachante; por la vía formal sí, y su costo no es un tributo pero pesa.
Tres tramos limpios: 100, 1.000 y 1.600 dólares
Empecemos por el mapa entero, porque es lo que hace a Paraguay distinta. La importación de una impresora por correo se resuelve en una sola vía, la Remesa Expresa, y esa vía tiene tres escalones definidos por el valor, no por el tipo de operador. Un mismo courier te cae en uno u otro según lo que valga tu caja.
| Valor del envío (FOB) | Tramo | Tributos |
|---|---|---|
| Hasta USD 100 | Franquicia (art. 223) | Exento |
| De USD 100 a USD 1.000 | Régimen simplificado | Tributos simplificados |
| Por encima de USD 1.000 | Vía formal | Arancel NCM + IVA 10 % + demás tributos |
Encima de esos tres escalones hay una cuarta cifra que conviene tener en la cabeza: el tope anual de USD 1.600 por importador, que limita cuánto puede entrar por la vía simplificada en un año. No es un tope por envío, es por persona: la suma de tus envíos a lo largo del año no puede pasarse de ahí si quieres seguir en el régimen ligero.
¿Dónde cae una impresora doméstica típica? Las de entrada rondan los doscientos dólares, así que no entran en la franquicia pero sí en el tramo simplificado. Las de gama media o los combos con varios carretes pueden acercarse al techo de los mil. Y una máquina de granja o un equipo de gama alta lo cruza y cae en la vía formal. La diferencia con otros países no es solo de cifras: es que aquí no hay que elegir entre courier, correo e importación definitiva, cada uno con su regla. Hay una vía, y el valor decide el tramo.
La franquicia de 100 dólares del artículo 223
Lo particular de la franquicia paraguaya es que está en el Código, no en una resolución. El artículo 223 del Código Aduanero (Ley 2422/2004) exime del pago de tributos a las mercancías que entran por Remesa Expresa hasta un valor FOB de cien dólares. Eso la hace estable: una resolución se modifica por disposición del directorio, pero el Código requiere ley, y eso mueve la cifra muy despacio.
Una impresora doméstica completa no entra en la franquicia, porque las más baratas ya andan por los doscientos dólares. Pero hay piezas que sí: una boquilla de repuesto, un carrete de filamento suelto, un sensor o un rodillo pueden quedar por debajo de los cien. Y conviene saber que la franquicia es por envío y por valor, no una cantidad que se acumula: lo que importa es lo que vale cada caja que cruza la aduana.
El detalle que más sorpresas evita: quien intenta partir una compra grande en varios envíos por debajo de los cien para esquivar tributos topa con el tope anual de los mil seiscientos dólares. La propia norma prevé ese gesto, y por eso el límite es por importador y por año, no por operación. No es una trampa nueva: es la forma en que la franquicia y el tope se sostienen la una al otro.
La clasificación NCM y el IVA del 10 %
Para los envíos que caen en la vía formal —por encima de los mil dólares o del tope anual— entra en juego la clasificación arancelaria. Paraguay usa la Nomenclatura Común del MERCOSUR (NCM), y la impresora 3D puede clasificarse en la partida 84.85 (máquinas de fabricación aditiva) o, según el criterio del dictamen, en partidas vecinas. La clasificación concreta de tu modelo la confirma la DNIT, igual que la NANDINA en Bolivia o el SAC en Centroamérica.
Lo que sí es fijo, y conviene tenerlo claro, es el IVA. El Impuesto al Valor Agregado paraguayo es del 10 %, y grava la importación como grava la venta en el mercado interno. A ese se le suma el arancel de la partida y, según el caso, otros tributos como el Impuesto Selectivo al Consumo para ciertas mercancías —aunque una impresora 3D no suele caer ahí. La cuenta completa, con el valor y la partida de tu equipo, la da el simulador de la DNIT, y por eso lo enlazamos en vez de inventar un porcentaje único.
Si todavía estás decidiendo qué tipo de máquina te conviene, la diferencia entre lo que sale de cada una la explicamos en impresora de resina o de filamento, y los materiales, en tipos de resina para impresión 3D.
Cuándo hace falta despachante y cuándo no
La regla del despachante de aduana en Paraguay sigue la lógica del régimen, no del monto absoluto. Por Remesa Expresa, dentro del tramo simplificado, no es necesaria la intervención del despachante: el desaduanamiento lo gestiona la empresa de courier, que es quien está habilitada para operar el régimen. Es la vía pensada para que el usuario no tenga que contratar a nadie.
Por la vía formal, para un envío que supere los mil dólares o el tope anual, sí se requiere despachante y declaración detallada, igual que en el resto de la región. La diferencia práctica con Costa Rica o Guatemala no está en la regla, que es comparable, sino en que aquí la frontera entre las dos modalidades es nítida: el valor te dice cuál te toca, sin zonas grises.
Qué mirar antes de darle a comprar
- El valor FOB de tu envío. Decide el tramo: 100, 1.000 o vía formal. No el precio de la tienda, sino mercancía más flete más seguro.
- La suma de tus envíos del año. El tope de USD 1.600 es por importador y por año, no por operación.
- Usa el simulador de la DNIT. Con el valor y la partida te da la cuenta exacta, sin que nadie tenga que inventarla.
- Si tu envío supera los 1.000, presupuesta con despachante. La vía formal lo exige, y su costo no es un tributo pero pesa.
- Suma lo que cobra el courier por gestión. No es un tributo, no está en el Código y a veces pesa más que la diferencia entre tramos en un envío pequeño.
- Compara con el precio local. Total nacionalizado contra el mismo modelo comprado en el país, con factura y garantía.
Y una advertencia que solo se entiende cuando ya tienes la máquina en casa: en Paraguay el gesto de la aduana no se repite en el recibo eléctrico, pero aparece otra simplificación, y esta a tu favor. Hay una sola empresa de luz para todo el país, la ANDE, y el reajuste de 2026 dejó fuera a los usuarios de bajo consumo. Lo desmenuzamos en cómo se compone el recibo de luz paraguayo si imprimes en 3D.
Si aún estás eligiendo modelo, esa decisión no la manda la aduana: tienes el panorama por rango de precio en las mejores impresoras 3D por presupuesto, y lo que cuesta cada pieza una vez que la máquina está encendida, en cuánto cuesta imprimir en 3D. Todo lo que solo aplica de este lado del mapa lo reunimos en la edición paraguaya de Ruta 3D.
Queda dicho, porque toca: esto es información, no asesoría aduanera. No sustituye a un despachante de aduana ni a una consulta formal a la DNIT, y aquí no se explican maneras de pagar de menos, que es donde termina la información y empieza otra cosa.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto se paga por importar una impresora 3D a Paraguay?
Depende del valor del envío y de si entra por Remesa Expresa o por la vía formal. Hasta USD 100 FOB, el artículo 223 del Código Aduanero exime de tributos. De USD 100 a USD 1.000, entra por el régimen simplificado, que es más liviano que la vía formal. Por encima de USD 1.000 por envío, o de USD 1.600 al año por importador, se aplica la vía formal con el arancel NCM de la partida, el IVA del 10 % y los demás tributos. Una impresora doméstica de entrada suele caer en el tramo simplificado; una de gama media o un combo con varios carretes puede cruzar a la vía formal. Antes de comprar, el simulador de la DNIT da el cálculo con el valor y la partida concreta.
¿Entra la impresora 3D en la franquicia de 100 dólares?
Una impresora doméstica completa no, porque las de entrada rondan los 200 dólares y la franquicia cubre hasta 100 FOB. Pero hay matices que conviene conocer: la franquicia es por envío y por valor, y una boquilla, un repuesto o un carrete de filamento suelto sí puede quedar por debajo. La franquicia está en el artículo 223 del Código Aduanero, no en una resolución cambiable, así que es estable; lo que sí cambia es la operatoria del régimen simplificado que entra justo después, regulada por la Resolución DNA 448/2014 y sus modificaciones. Quien intenta fraccionar una máquina grande en varios envíos por debajo de 100 para esquivar tributos topa con el tope anual de USD 1.600 por importador, que la propia norma prevé.
¿Qué pasa si mi envío supera los 1.000 dólares?
Se sale de la Remesa Expresa y entra por la vía formal de importación, con el arancel NCM de la partida que le corresponda a la máquina, el IVA del 10 % y los demás tributos que graven la importación. Para una impresora de gama alta o un equipo de granja, ese es el escenario; para una máquina doméstica, casi nunca se llega. La diferencia con el régimen simplificado no es solo de tributos, sino de trámite: la vía formal exige despachante y declaración detallada, mientras que la Remesa Expresa está pensada para desaduanamiento simplificado por las empresas de courier.
¿Necesito despachante de aduana para traer mi impresora?
Por Remesa Expresa, hasta el tope simplificado, no es necesaria la intervención del despachante: el desaduanamiento lo gestiona la empresa de courier. Por la vía formal, para un envío que supere los 1.000 dólares o el tope anual, sí se requiere despachante, igual que en el resto de la región. La regla práctica es la misma de toda la serie: la modalidad lo decide el valor y el régimen, no una preferencia, y por eso conviene saber en qué tramo cae tu envío antes de comprar, no cuando la caja ya está en aduana.