- Un decreto presidencial da energía prácticamente gratis a las familias que consumen menos de 150 kWh al mes, el umbral más amplio de la región.
- Encima del subsidio está el escalonado de la CREE: los primeros 50 kilovatios hora del mes pagan menos, y a partir del 51 se aplica una tarifa superior.
- La tarifa se ajusta por trimestre, y lo que la mueve no es la estructura sino la depreciación del lempira: los combustibles que generan la electricidad se compran en dólares.
- Para una impresora doméstica, lo que decide el recibo es si el consumo total de la casa se mantiene por debajo del umbral; con ese margen, casi siempre se mantiene.
Verificado el 24 de julio de 2026
La estructura tarifaria residencial está fijada por la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE) y operada por la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE). El escalonado cobra menos por los primeros 50 kilovatios hora del mes y más a partir del 51. Un decreto presidencial estableció un subsidio de energía prácticamente gratis a las familias que consumen menos de 150 kWh al mes, el umbral más amplio de la región. La CREE ajusta la tarifa por trimestre; en 2026 las subidas acumularon doble dígito por la depreciación del lempira. El cálculo del consumo en watts se cede a la calculadora de cuánta luz gasta una impresora 3D. Confirma la tarifa vigente en el portal de la CREE. Esto es información, no asesoría tarifaria.
El subsidio más amplio de la región
Lo que distingue a Honduras de cualquier otra edición de esta serie es el alcance del subsidio. Un decreto presidencial estableció energía prácticamente gratis para las familias que consumen menos de 150 kilovatios hora al mes. Para entender la magnitud, conviene comparar: en Bolivia la Tarifa Dignidad cubre hasta 70 kilovatios hora; en otros países las protecciones del bajo consumo son más estrechas o no existen. Aquí el umbral es más del doble, y eso cambia quiénes entran en él.
Una impresora 3D de sobremesa que imprime unas horas al día, sin granja ni uso intensivo, suma un consumo que cabe con holgura dentro de los 150 kilovatios hora. Es decir, el régimen más protector de la región está, para el caso típico del usuario doméstico, de su lado. Si tu hogar andaba dentro del umbral antes de enchufar la máquina, lo más probable es que siga dentro después, y entonces el recibo sale protegido. No es una promesa: es la consecuencia matemática de un umbral amplio y un consumo modesto.
El subsidio lo opera la ENEE y no se tramita aparte: llega por defecto si el consumo del mes se mantiene por debajo del umbral, igual que la Tarifa Dignidad boliviana. No hay inscripción ni formulario. Y como llega por defecto, también se pierde por defecto si el consumo sube — pero con 150 kilovatios hora de margen, eso requiere un cambio serio en el uso del hogar, no la simple suma de una impresora.
El escalonado y los primeros 50 kWh
Encima del subsidio está el escalonado normal de la tarifa residencial, fijado por la CREE. La estructura cobra menos por los primeros 50 kilovatios hora del mes y un precio superior a partir del kilovatio hora 51. Es el mismo principio de «a menos consumo, mejor precio» que aparece en Bolivia, Paraguay o El Salvador, y para el usuario doméstico opera en la misma dirección que el subsidio: el tramo bajo está protegido por partida doble.
De dónde sale esta cifra
El escalonado de los primeros 50 kilovatios hora y el umbral del subsidio de 150 son los publicados por la CREE y la ENEE. Los precios exactos por kilovatio hora de cada escalón no se publican aquí como cifra cerrada —la tarifa se ajusta por trimestre y en 2026 acumuló subidas de doble dígito, así que una cifra fija caducaría antes del próximo ajuste—; se describe la estructura, el umbral del subsidio y la dirección del movimiento. Tu precio concreto lo ves en la línea de energía de tu recibo de la ENEE, con el trimestre vigente.
El lempira como variable oculta
Hay una fuerza que en Honduras pesa más que en cualquier edición dolarizada, y es la moneda. La CREE ajusta la tarifa por trimestre, y en 2026 las subidas acumularon doble dígito. La causa principal no fue un cambio en la estructura del escalonado ni del subsidio: fue la depreciación del lempira frente al dólar.
La razón es estructural. Buena parte de la electricidad hondureña se genera con combustibles que se compran en dólares, así que cuando el lempira cae, el coste de generar sube en moneda local y la tarifa lo refleja. Es la misma fuerza que encarece la importación de la máquina: un lempira débil sube a la vez el CIF en aduana y el recibo de luz. La estructura del subsidio no se mueve por la depreciación — el umbral sigue en 150 — pero el precio dentro de cada escalón sí, y por eso una cifra fija publicada hoy caducaría antes del próximo ajuste trimestral.
Para quien planifica un taller, esto tiene una lectura práctica: el régimen es protector en su forma, pero movedizo en su precio. El subsidio te protege del escalón; la depreciación te la hace pagar dentro del escalón. Y como las dos cuentas — aduana y luz — responden al mismo tipo de cambio, un lempira caído es la única variable que mueve todo a la vez.
Quien cabe en 150 kWh, gana
Aquí el asunto se vuelve tuyo y se resuelve con dos números: cuánto gastabas antes de enchufar la máquina y cuánto suma esta. La calculadora de cuánta luz gasta una impresora 3D te da el segundo a partir del consumo en watts de tu equipo y tus horas diarias; el primero lo tienes en el recibo del mes anterior.
Si tu hogar andaba por debajo de los 150 kilovatios hora y la impresora lo mantiene ahí, has ganado: el subsidio cubre el recibo y el consumo que suma la máquina no te saca del umbral. Es el escenario más favorable de toda la serie para una casa con impresora. Si tu hogar andaba cerca del límite y la máquina te empuja por encima, pierdes el subsidio, y ahí el coste no es lo que consume la impresora sino el régimen entero. La diferencia entre los dos escenarios es el umbral más amplio de la región, y por eso conviene calcular cuánto suma la máquina antes de enchufarla a destajo.
Con una máquina de corte láser el cálculo se estrecha, porque no consume ella sola: consume ella y la extracción, que trabaja durante todo el corte. La parte técnica está en air assist y extracción de humos en el láser. Y una nota de proporción: dentro de lo que cuesta una pieza impresa, la electricidad casi nunca es la partida grande —esa cuenta completa está en cuánto cuesta imprimir en 3D—. Lo particular de Honduras es que, si cabe en el subsidio, la electricidad puede no ser partida en absoluto.
Qué mirar antes de enchufar la máquina
- Tu consumo del mes anterior. Si andas por debajo de 150 kWh, el subsidio está a tu favor y una máquina doméstica casi nunca te saca.
- Los kilovatios hora que suma la máquina. Sácalos con la calculadora de cuánta luz gasta una impresora 3D, no los adivines.
- Mira el trimestre en curso. La tarifa sube con el lempira; el umbral del subsidio se mantiene, pero el precio dentro del escalón no.
- Recuerda que la misma moneda mueve la aduana. Un lempira caído encarece a la vez el CIF de la máquina y el recibo de luz.
Si el trámite de traer la máquina todavía no está resuelto, ese es el paso previo y lo desmenuzamos en qué se paga al importar una impresora 3D a Honduras, donde verás por qué aquí la cuenta es la más cara de Centroamérica por el ISV del 15 %. Y si ya la tienes en casa y quieres saber qué cuesta cada pieza que sale de ella, esa cuenta completa está en cuánto cuesta imprimir en 3D.
Todo lo que solo aplica de este lado del mapa lo reunimos en la edición hondureña de Ruta 3D. Y queda dicho, porque toca: esto es información, no asesoría tarifaria. No sustituye a una consulta formal con la CREE o la ENEE.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta el kilovatio hora de luz en Honduras?
Depende del escalón de consumo, porque la tarifa residencial de la ENEE es escalonada: los primeros 50 kilovatios hora del mes pagan una tarifa más baja, y a partir del 51 se aplica una superior. La particularidad hondureña no es el precio del escalón, sino el subsidio: un decreto da energía prácticamente gratis a las familias que consumen menos de 150 kilovatios hora al mes, el umbral más amplio de la región. El valor concreto de cada escalón lo fija la CREE trimestre a trimestre, y en 2026 acumuló subidas de doble dígito por la depreciación del lempira. Lo primero que hay que mirar en el recibo es si el consumo del mes cae dentro del subsidio.
¿Qué es el subsidio de energía de la ENEE y quién entra en él?
Es un decreto presidencial que da energía prácticamente gratis a las familias de bajo consumo, definidas como las que consumen menos de 150 kilovatios hora al mes. El umbral es el más amplio de toda la serie: en Bolivia la Tarifa Dignidad cubre hasta 70 kWh, y en otros países las protecciones son más estrechas. Para una impresora doméstica que imprime unas horas al día sin granja, el consumo que suma la máquina cabe con holgura dentro de los 150 kWh, así que el régimen más protector de la región está del lado del usuario. El subsidio lo opera la ENEE y no se tramita aparte: llega por defecto si el consumo del mes se mantiene por debajo del umbral.
¿Por qué subió la tarifa eléctrica en Honduras en 2026?
La CREE ajusta la tarifa cada trimestre, y en 2026 las subidas acumularon doble dígito. La causa principal no fue un cambio en la estructura del escalonado ni del subsidio: fue la depreciación del lempira frente al dólar. Los combustibles que generan buena parte de la electricidad hondureña se compran en dólares, así que cuando el lempira cae, el coste de generar sube en moneda local y la tarifa lo refleja. Es la misma fuerza que encarece la importación de la máquina: un lempira débil sube a la vez el CIF en aduana y el recibo de luz. La estructura del subsidio no se mueve por la depreciación, pero el precio dentro de cada escalón sí.
¿Cuánta luz gasta una impresora 3D al mes en Honduras?
Depende de tu máquina y de cuántas horas trabaje al día, y por eso no lo resolvemos aquí: el cálculo se cede a la calculadora de cuánta luz gasta una impresora 3D, que toma el consumo en watts de tu equipo, las horas diarias y el precio del kilovatio hora de tu escalón. Una impresora de sobremesa no es un aparato de gran consumo, y en Honduras, donde el subsidio cubre hasta 150 kilovatios hora, lo que más importa es saber cuánto suma la máquina al consumo total de la casa y si ese total se mantiene dentro del umbral. Si se mantiene, el recibo sale protegido.