Qué responde esta página, y qué no
Esta guía explica un cambio de régimen, no un importe: qué se suspendió, desde cuándo y qué procedimiento de entrada aplica ahora. No pone una cifra final —ni tarifas de despacho, ni honorarios de bróker aduanero, ni porcentajes de arancel por producto—, porque esas cifras no las verificamos en fuente primaria y dependen de la clasificación de la mercancía, del origen y del intermediario. Todas las cantidades en dólares de esta página son dólares estadounidenses.
Verificado el 21 de julio de 2026 sobre dos textos: la Orden Ejecutiva 14324, firmada el 30 de julio de 2025 con el título «Suspending Duty-Free De Minimis Treatment for All Countries», y la regla interina final con cita oficial 91 FR 37789, publicada y vigente el 24 de junio de 2026, emitida por el Department of Homeland Security y U.S. Customs and Border Protection. Esa segunda norma está en plazo de comentarios hasta el 24 de julio de 2026: no es un texto cerrado. Comprueba su estado del día en el Federal Register y en CBP antes de comprar. Esto es información, no asesoría aduanera.
- El cambio tiene dos escalones: la orden ejecutiva de julio de 2025 suspendió el trato de de minimis y la regla de CBP de junio de 2026 lo llevó al reglamento por tiempo indefinido.
- Lo que desaparece no es solo el ahorro en derechos: es la invisibilidad, porque ahora hay que usar procedimientos de entrada formales o informales.
- La norma separa el correo internacional del resto de canales, así que por qué canal llega el paquete pasó a ser un dato relevante antes de pagar.
- El umbral de $800 no filtra máquinas caras: filtra repuestos y consumibles, que son justo lo que se compra suelto y varias veces al año.
El cambio tiene dos escalones, no uno
Casi todos los resúmenes que circulan cuentan una sola fecha, y por eso se contradicen entre sí: unos hablan de 2025 y otros de 2026, y los dos tienen razón a medias. Fueron dos normas distintas, con dos naturalezas distintas, separadas por casi un año.
| Norma | Fecha | Qué hace |
|---|---|---|
| Orden Ejecutiva 14324 Suspending Duty-Free De Minimis Treatment for All Countries |
Firmada el 30 de julio de 2025; efectos desde el 29 de agosto de 2025 | Suspende la entrada libre de derechos para los envíos de $800 o menos, y su propio título lo dice para todos los países |
| Regla interina final de CBP, cita 91 FR 37789 Indefinite Suspension of the De Minimis Exemption for Merchandise Arriving Through All Modes Other Than the International Postal Network |
Publicada y vigente el 24 de junio de 2026 | Lleva la suspensión al reglamento aduanero por tiempo indefinido y separa el canal postal internacional del resto de modos de transporte |
El detalle que conviene retener del título de la segunda es la palabra indefinite: la norma se presenta a sí misma como una suspensión indefinida, no como una medida con final anunciado. Es una diferencia de expectativa, y no es menor: quien estaba esperando a que aquello volviera solo a su sitio antes de hacer un pedido ya tiene por dónde orientarse.
Qué era el de minimis y por qué casi no se veía
El de minimis nunca fue «no hay aduana». Fue un tratamiento de favor por importe: los envíos que no pasaban de $800 entraban libres de derechos y con un trámite tan liviano que el comprador no llegaba a enterarse de que existía. Pagabas en la web, el paquete aparecía en la puerta y entre una cosa y otra no había nada que rellenar, nada que clasificar y nada que sumar al precio.
El resumen oficial de la regla de CBP describe el mundo nuevo en una sola frase, y vale la pena leerla en su idioma antes de traducirla: «all entries of merchandise valued at $800 or less arriving through all modes other than the international postal network must utilize formal or informal entry procedures». Es decir: todas las entradas de mercancía valorada en $800 o menos que lleguen por modos distintos de la red postal internacional tienen que usar procedimientos de entrada formales o informales.
Lo que desaparece ahí no es únicamente el ahorro en derechos. Es la invisibilidad. Un procedimiento de entrada, sea formal o informal, implica que alguien declara la mercancía, la clasifica y responde por esa declaración; y aunque en la mayoría de los envíos pequeños ese alguien sea el transportista y no tú, el trabajo existe, y lo que existe suele acabar reflejado en algún renglón de la factura.
Aquí conviene desactivar de una vez un malentendido muy repetido en foros en español: vivir en Estados Unidos no significa que no importes nada. Si el vendedor de un marketplace despacha tu módulo láser o tu bobina desde otro país, ese paquete cruza la frontera aunque la tienda esté en inglés, el precio en dólares y la entrega la haga un repartidor local. El régimen anterior no eliminaba la importación: la volvía imperceptible.
La norma separa el correo internacional del resto de canales
Esto está en el título de la regla, no en una interpretación nuestra: la suspensión aplica a la mercancía que llega «through all modes other than the international postal network», o sea por todos los modos que no son la red postal internacional. La norma, deliberadamente, no mete a todos los canales en el mismo saco.
No vamos a decirte que el correo internacional quedó igual, porque eso no lo verificamos y sería justo el tipo de afirmación cómoda que después se copia mil veces. Lo que sí está fuera de duda es que la propia norma los distingue, y de ahí sale una consecuencia práctica que hace un año no tenía ningún sentido plantearse: por qué canal te llega el paquete pasó a ser un dato relevante.
Traducido a lo que puedes hacer antes de pagar: pregúntale al vendedor qué transportista usa y si el envío sale por servicio postal o por mensajería exprés. Muchas tiendas ofrecen las dos opciones en el mismo carrito y las presentan solo como «más lenta» y «más rápida», que hasta ahora era la única diferencia que le importaba a nadie. Ya no es la única.
Es una regla interina final, y el plazo de comentarios sigue abierto
Aquí va el matiz que casi ningún resumen menciona y que cambia cómo deberías leer todo lo anterior. La norma de CBP no es una regla final ordinaria: es una regla interina final. Eso significa dos cosas a la vez, y las dos importan.
- Ya está vigente. Rige desde el 24 de junio de 2026. No es un borrador ni una propuesta: quien compre hoy compra bajo este régimen.
- Todavía admite comentarios. El Department of Homeland Security y CBP abrieron un plazo de comentarios hasta el 24 de julio de 2026, y de ese proceso puede salir un texto final que no diga exactamente lo mismo que el actual.
Cuando verificamos esta página, el 21 de julio de 2026, ese plazo tenía tres días por delante. Lo escribimos así, con la fecha pegada al dato, porque es la única forma honesta de publicar algo que se mueve: dentro de unos meses este párrafo va a estar describiendo una etapa que ya terminó, y preferimos que lo notes tú a que te lo tengamos que explicar.
La consecuencia para el lector no es angustia, es método: trata esta guía como un mapa del momento, no como una foto permanente. Si vas a hacer una compra que dependa de esto, la cita 91 FR 37789 es el localizador estable de la norma; búscala en el Federal Register y mira si por encima de ella hay algo posterior antes de darle a comprar.
Debajo de los $800 no están las máquinas caras: están los repuestos
Un umbral de $800 no filtra impresoras de gama alta ni cortadoras de CO₂ grandes; esas ya entraban por la vía normal y no vivían de esta exención. Filtra exactamente lo que un aficionado compra suelto y varias veces al año:
- Módulos y cabezales de máquinas láser de diodo, que muchas veces se venden por separado del bastidor.
- Bobinas de filamento pedidas de dos en dos o de cuatro en cuatro, de las que repasamos en los tipos de filamento para impresora 3D.
- Recambios menudos: boquillas de distinto diámetro y material, correas, ventiladores, lentes, tubos de PTFE, muelles.
- El surtido que casi todo el mundo termina teniendo y que reunimos en qué accesorios comprar primero para una impresora 3D.
Ahí está el punto que se pierde cuando la conversación se centra en el precio de las máquinas: la impresora se compra una vez y los consumibles se compran siempre. Un cambio de reglas en el tramo bajo no toca la decisión grande del año, toca la operación repetida, la de todos los meses. Por eso este cambio se nota más en el taller de alguien que imprime mucho que en el de quien compró una máquina y no ha vuelto a pedir nada al extranjero.
Y una advertencia que no es aduanera sino de sentido común: dividir un pedido en varios paquetes pequeños dejó de tener el sentido que tenía. El umbral que hacía atractivo ese reparto es precisamente el que está suspendido.
Un láser importado tiene dos problemas distintos, no uno
Si lo que traes es un módulo o una máquina láser, el trámite de entrada es solo la mitad del asunto. La otra mitad no la decide la aduana: un láser es, además, un producto electrónico emisor de radiación, y en Estados Unidos eso lo regula la FDA con una norma de producto que tiene requisitos físicos concretos y comprobables a simple vista.
Son dos capas separadas y conviene no mezclarlas: una máquina puede entrar perfectamente por la vía aduanera correcta y aun así no cumplir la norma de producto, o al revés. Quién responde de esa segunda norma —que no es el aficionado que compra— y qué puedes mirar en la máquina para saber si lo que te están vendiendo cumple lo desarrollamos aparte, en qué exige la FDA a una máquina láser vendida en Estados Unidos. Es la pregunta que casi nadie hace antes de pagar y la que más caro sale cuando la respuesta llega tarde.
Si todavía estás decidiendo entre tecnologías antes de encargar nada, esa elección no la manda ni la aduana ni la FDA: la comparación está en láser de diodo frente a CO₂.
Tres cosas que no vas a encontrar en esta página
Preferimos decirlo antes de que las busques, porque los huecos también son información:
- Porcentajes de arancel por producto, tarifas de despacho u honorarios de bróker aduanero. No los verificamos en fuente primaria. Dependen de la clasificación de la mercancía, del origen y del intermediario, y un porcentaje inventado en una cuenta de importación hace más daño que un dato ausente.
- Cuánto «suben los precios» por esto. No lo sabemos, y quien te dé una cifra redonda tampoco. Depende del producto, del país desde el que sale y de cómo cada vendedor reparta el cambio entre su margen y tu factura.
- Los cambios futuros que circulan con fecha puesta. Hay más movimientos anunciados en este terreno de los que hemos podido confirmar en el texto de una norma. Mientras solo los sostengan fuentes de segunda mano, no salen aquí, aunque los veas repetidos en muchos sitios: repetición no es verificación.
Cómo comprobar en qué estado está la norma el día que compres
Como la regla está en pleno proceso, lo más útil que podemos darte no es una tabla de importes sino un método corto para no comprar a ciegas:
- Busca la cita, no el titular. 91 FR 37789 identifica la norma de forma estable en el Federal Register. Un artículo de prensa envejece; la cita no cambia.
- Mira si hay algo posterior. Una regla interina final puede ser sustituida por una final. Lo que importa es cuál es el último texto vigente, no cuántas veces se citó el primero.
- Pregunta el canal. Postal internacional o mensajería exprés: la norma los trata en apartados distintos y esa distinción está en su propio título.
- Pregunta quién declara y quién paga. Antes de pagar, no cuando el paquete esté retenido: quién figura como importador y quién liquida lo que corresponda al recibir.
- Compara contra la compra local. Con la exención, el envío internacional ganaba casi siempre. Sin ella, la cuenta hay que rehacerla; a veces el proveedor de tu propio país deja de ser el caro.
El cambio en el de minimis mueve el costo de lo que compras fuera, y nada más. No toca los otros dos números que solo aplican de este lado del mapa: lo que cuesta tener la máquina enchufada, que desglosamos en cuánto cuesta la luz de imprimir en 3D en Estados Unidos, y la norma de producto de la FDA. Los tres viven juntos en la edición estadounidense de Ruta 3D. Lo que se paga por cada pieza una vez que la impresora ya está en casa —material, electricidad, desgaste— es una cuenta global y la tienes en cuánto cuesta imprimir en 3D.
Y lo repetimos porque toca: esto es información, no asesoría aduanera. No sustituye a un despachante, a un abogado ni a una consulta directa a CBP, y no describe maneras de pagar de menos. Con una norma abierta a comentarios, lo prudente no es memorizar esta página: es volver a mirar la fuente el día que vayas a comprar.
Preguntas frecuentes
¿Se acabó la exención de los 800 dólares en Estados Unidos?
Sí, y en dos escalones. La Orden Ejecutiva 14324, firmada el 30 de julio de 2025 y titulada «Suspending Duty-Free De Minimis Treatment for All Countries», suspendió la entrada libre de derechos para los envíos de $800 o menos a partir del 29 de agosto de 2025. Después, la regla interina final de CBP con cita 91 FR 37789, publicada y vigente el 24 de junio de 2026, se titula «Indefinite Suspension of the De Minimis Exemption for Merchandise Arriving Through All Modes Other Than the International Postal Network». Su resumen oficial dice, literal, que «all entries of merchandise valued at $800 or less arriving through all modes other than the international postal network must utilize formal or informal entry procedures».
¿La suspensión afecta igual al correo internacional que a una mensajería exprés?
La norma los separa expresamente, y eso está en su propio título: la suspensión se dirige a las mercancías que llegan «through all modes other than the international postal network», es decir, por todos los modos que no son la red postal internacional. Nosotros no verificamos qué tratamiento concreto recibe hoy el canal postal, así que no lo afirmamos; lo que sí decimos es que la regla los distingue y que, por primera vez en años, el canal por el que sale tu paquete pasó a ser un dato que conviene preguntarle al vendedor antes de pagar.
¿La regla de CBP es definitiva o todavía puede cambiar?
Es una regla interina final: ya está vigente, pero no está cerrada. La publican el Department of Homeland Security y U.S. Customs and Border Protection con un plazo de comentarios abierto hasta el 24 de julio de 2026, y de esos comentarios puede salir un texto final distinto del que rige hoy. Por eso esta página no se presenta como una foto permanente: antes de comprar, comprueba en qué estado está la norma ese día en lugar de fiarte de lo que leíste meses atrás.
Si vivo en Estados Unidos y compro en un marketplace, ¿estoy importando?
Puedes estarlo, aunque la tienda esté en inglés y el precio en dólares. Lo que decide si hay importación no es la web donde compras, es desde dónde sale la mercancía: si el vendedor despacha el módulo láser o la bobina desde otro país, ese paquete cruza la frontera y le aplican las reglas de entrada. Mientras existió el tratamiento de minimis eso pasaba de forma casi invisible para el comprador; ahora la regla exige que esos envíos de $800 o menos utilicen procedimientos de entrada formales o informales, y lo que antes no se notaba empieza a notarse.