Diagnóstico rápido: encuentra tu síntoma
Esta página funciona como las guías de nuestra sección Resolver de impresión 3D: identificas el síntoma, revisas las causas en orden y aplicas primero la solución más simple. La regla de oro del diagnóstico es la misma en láser que en impresión: cambia una sola cosa por prueba. Si tocas foco, velocidad y potencia a la vez y el corte mejora, nunca sabrás cuál era el problema real, y volverá.
| Síntoma | Primera sospecha | Tipo de problema |
|---|---|---|
| La línea marca pero no atraviesa | Foco mal ajustado | Óptico / parámetros |
| Bordes carbonizados, hollín en el canto | Falta de air assist | Exceso de energía o llama |
| Línea doble o corte desalineado | Correas flojas | Mecánico |
| Grabado o corte desigual por zonas | Mesa o material no planos | Foco variable |
| Falla solo con un material concreto | Material no apto o irregular | Material |
El láser no atraviesa el material
Es el síntoma estrella: el trabajo termina, la línea está marcada por ambas caras o solo por arriba, pero la pieza no se desprende. Estas son las causas en orden de probabilidad; empieza por la primera y baja por la lista.
- Foco mal ajustado. La causa número uno. Un haz desenfocado se abre, dibuja una línea gruesa y reparte la energía en más superficie de la necesaria: potencia desperdiciada. En un diodo, el foco se fija con el espaciador o calibre de distancia fija del fabricante; en un CO₂ se enfoca la lente al material (la lente típica es de 50,8 mm, es decir 2 pulgadas). Vuelve a enfocar y repite la prueba antes de tocar nada más.
- Velocidad demasiado alta. A más velocidad, menos energía recibe cada punto del material. Cortar exige ir lento y fuerte, justo lo contrario que grabar. Baja la velocidad en pasos moderados y observa el resultado; la lógica completa está en la guía de velocidad, potencia y pasadas en el láser.
- Potencia insuficiente. Si ya vas lento y sigue sin atravesar, sube la potencia. Y si ya estás cerca del máximo, no fuerces la máquina al 100 % de forma sostenida: pasa a la siguiente causa.
- Pocas pasadas. Nada te obliga a cortar de una sola vez. Varias pasadas suaves queman menos el material que una sola brutal, y en los diodos son la norma: un diodo de 10 W corta contrachapado de 3 mm en 2–4 pasadas orientativas, como detallamos en la guía de cortar madera con láser.
- Material húmedo. La humedad empeora el corte de la madera: parte de la energía se va en evaporar agua en lugar de cortar. Si la tabla pasó semanas en un garaje húmedo, prueba con material seco y guarda tus tableros en un lugar seco.
- Lente sucia. El hollín acumulado en la lente absorbe parte del haz antes de que llegue al material. Límpiala con alcohol isopropílico y hisopos siguiendo la guía de mantenimiento de láser de diodo y CO₂. En un CO₂, revisa además los espejos: si están sucios o desalineados, la potencia se pierde por el camino.
Dato clave
Antes de subir potencia, revisa el foco. Subir potencia con el haz desenfocado solo ensancha la línea y quema más el borde, sin ganar apenas profundidad. El orden barato de diagnóstico es foco → velocidad → potencia → pasadas: primero lo que es gratis, después lo que desgasta la máquina.
Bordes carbonizados o llenos de hollín
El corte atraviesa, pero el canto sale negro, la superficie queda tiznada alrededor de la línea o aparece un halo marrón en la cara superior. Aquí el problema no es falta de energía, sino exceso de energía o una llama mal gestionada.
La causa más habitual es trabajar sin air assist. El chorro de aire en el punto de corte apaga las llamitas, arrastra el hollín antes de que se pegue al canto y, de paso, protege la lente. La diferencia entre cortar con y sin aire se ve a simple vista; cómo montarlo y regularlo está en la guía de air assist y extracción de humos.
Las otras dos causas son de parámetros: ir demasiado lento o con demasiada potencia deja el haz cocinando cada punto más tiempo del necesario. La solución es la inversa del síntoma anterior: sube velocidad o baja potencia, y recuerda que varias pasadas suaves queman menos que una sola agresiva. Si además el humo se queda flotando en el taller, el problema ya no es solo estético: la extracción al exterior o con filtro de carbón activado no es opcional.
Línea doble o corte desalineado
Dibujas un círculo y el láser entrega dos líneas casi paralelas; el trazo de ida no coincide con el de vuelta; las esquinas de un rectángulo no cierran. Este síntoma es mecánico, no óptico: algo en el sistema de movimiento tiene juego.
La primera sospechosa son las correas flojas. Con holgura, el cabezal llega "tarde" a cada cambio de dirección y el trazo se desdobla. Ténsalas hasta que queden firmes y elásticas como la cuerda de un instrumento, sin pasarte: una correa sobretensada también desgasta rodamientos.
Después, busca holguras con la máquina apagada: mueve el cabezal con la mano y comprueba que no cabecee, revisa las ruedas o rodamientos de los ejes, los tornillos del propio módulo láser y que los rieles estén limpios. Un cabezal que baila una fracción de milímetro dibuja ese baile en cada cambio de sentido. Las tensiones y limpiezas periódicas que evitan que esto vuelva a pasar forman parte de la rutina de mantenimiento que ya enlazamos arriba.
Grabado o corte desigual por zonas
El mismo trabajo sale oscuro y profundo en una esquina y apenas marcado en la contraria. Como la energía que recibe el material depende del foco, cualquier variación de altura entre el cabezal y la superficie cambia el resultado a mitad de trabajo.
Las dos causas clásicas: una mesa que no está plana (o una máquina apoyada sobre una superficie irregular) y un material alabeado que se separa de la base en el centro o en los bordes. La solución es directa: nivela el apoyo de la máquina, usa tablas planas y fija el material presionando las ondulaciones contra la mesa, sin invadir el recorrido del haz.
Para confirmar el diagnóstico, mide la distancia entre el cabezal y el material en las cuatro esquinas del área de trabajo: si no es constante, ahí está tu problema. El procedimiento completo, junto con la alineación de espejos en máquinas de CO₂, está en la guía de enfoque y alineación del láser.
Cuándo es la máquina y cuándo es el material
No todos los cortes malos son culpa de la máquina. Antes de desmontar nada, descarta que el problema esté en lo que pusiste sobre la mesa:
- Un diodo no corta acrílico transparente. El haz azul de ~450 nm lo atraviesa sin depositar energía: no es un fallo, es física. Para acrílico transparente necesitas CO₂, como explica la comparativa de láser de diodo vs CO₂. Y cuidado con la "imitación acrílico" de PVC espumado (foamex): está prohibida en cualquier láser porque libera gas corrosivo y tóxico.
- La madera maciza corta peor que el contrachapado. Las vetas y las bolsas de resina cambian la densidad a mitad de línea; que la misma configuración corte una zona sí y otra no es normal en maciza.
- El material cambia de un lote a otro. La humedad y las colas de algunos tableros varían de una compra a la siguiente, incluso del mismo proveedor: los parámetros que ayer funcionaban pueden quedarse cortos hoy.
Si dudas de si algo es apto para tu máquina, la referencia es la guía de materiales compatibles y prohibidos en el láser. Y la herramienta definitiva para separar máquina de material es la matriz de pruebas: una cuadrícula de velocidad por potencia (por ejemplo, 5×5) cortada en el material real. Si ninguna celda corta limpio, el problema es el material o su grosor para tu máquina; si alguna celda corta bien pero tu trabajo no, el problema está en tus parámetros o en la mecánica, y ya sabes en qué orden buscarlo.
Preguntas frecuentes
¿Por qué mi láser de diodo no corta acrílico transparente?
Porque el haz azul de ~450 nm atraviesa el acrílico transparente sin depositar energía en él: no es una avería ni un problema de parámetros. Un diodo puede con acrílico negro u opaco delgado; para cortar acrílico transparente necesitas un láser de CO₂.
¿Es mejor subir la potencia o dar más pasadas?
Más pasadas, casi siempre. Varias pasadas suaves queman menos el material que una sola brutal y evitan exigirle al láser el máximo de forma sostenida. Como referencia orientativa, un diodo de 10 W corta contrachapado de 3 mm en 2–4 pasadas.
¿Cada cuánto hay que limpiar la lente del láser?
Depende del uso y del material: la madera y el MDF generan mucho hollín y ensucian la lente antes. Más que un calendario, usa la señal: si con los mismos parámetros de siempre la máquina corta cada vez peor, limpia la lente con alcohol isopropílico y hisopos y repite la prueba.
¿Cómo sé si el problema es el foco?
Mira la línea: un haz desenfocado dibuja un trazo ancho y de bordes difusos en lugar de una línea fina. Vuelve a enfocar —con el espaciador o calibre del fabricante en un diodo, o ajustando la altura de la lente al material en un CO₂— y compara el ancho del trazo antes y después.