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Cómo calibrar el flujo y los e-steps del extrusor

Cuando una impresora saca de más o de menos plástico, ningún otro ajuste lo tapa del todo. Calibrar el extrusor —primero los e-steps de la máquina y después el multiplicador de flujo del material— es lo que hace que tus paredes midan lo que deben y que las piezas encajen. Aquí tienes el método completo, con números y comandos reales.

Actualizado: julio 2026 Lectura: 8 minutos Por el equipo de Ruta 3D

Qué significa calibrar el extrusor

El extrusor es el motor con engranaje que empuja el filamento hacia el hotend. Calibrarlo consiste en asegurar dos cosas: que cuando el firmware pide X milímetros de filamento entren exactamente X milímetros, y que el laminador deposite la cantidad justa de plástico en cada línea. Son dos capas distintas: una de la máquina (los e-steps) y otra del material (el flujo).

Esta calibración es el cimiento de todo lo demás. Si el extrusor está descalibrado, puedes pelearte con la temperatura, la retracción o la velocidad sin resolver el problema de fondo, porque el error de material está presente en cada línea que imprime la máquina. Da igual que tengas un extrusor directo o uno Bowden: ambos necesitan estos dos ajustes. Antes de empezar conviene tener claro cómo funciona una impresora 3D por dentro y qué hace exactamente el conjunto extrusor-hotend.

Si tus piezas salen con huecos entre líneas, paredes translúcidas o capas que se despegan con facilidad, puede tratarse de un problema mecánico de subextrusión. Pero cuando la máquina está sana y aun así las medidas no cuadran, casi siempre es cuestión de calibración: eso es lo que resuelve esta guía.

E-steps y flujo: no son lo mismo

Es el punto que más confunde, así que vale la pena separarlo bien. Los e-steps (pasos por milímetro del extrusor) son un valor del firmware: cuántos pasos tiene que girar el motor para avanzar 1 mm de filamento. Dependen del motor, de la relación de engranajes y del microstepping del driver, y no cambian con el material. Es la "regla" con la que mide tu máquina.

El multiplicador de flujo (flow, en el laminador) es un porcentaje que afina esa base para cada filamento. Compensa las tolerancias de diámetro del hilo, la contrapresión del hotend y las pequeñas diferencias entre marcas. Suele moverse entre el 90 % y el 105 %, y vive en el perfil del material, no en la máquina.

La regla de oro del orden

Primero los e-steps, después el flujo. Si ajustas el flujo antes de tener bien los e-steps, estarás metiendo un error de la máquina dentro de cada perfil de material, y tendrás que corregirlo una y otra vez. Calibra la regla primero; afina el material después.

Aspecto E-steps Multiplicador de flujo
Qué ajusta La máquina (motor del extrusor) El material, en el laminador
Unidad Pasos por milímetro Porcentaje (%)
Dónde se guarda Firmware (M500 o rotation_distance) Perfil del filamento
¿Depende del material? No
Cada cuánto Una vez (o al cambiar hardware) Con cada filamento nuevo
Cómo se mide Extruyendo 100 mm y midiendo Midiendo la pared de un cubo

Antes de empezar: lo que necesitas

No hace falta casi nada, pero sí que esté a mano:

  • Un calibre digital (ideal) o, en su defecto, una regla milimetrada.
  • Un rotulador de punta fina para marcar el filamento.
  • Acceso a la consola de la impresora: la pantalla con menú de movimiento, o mejor por USB con un programa como Pronterface u OctoPrint, o la consola web en Klipper. La terminal da más control que la pantalla.
  • Filamento en buen estado. Un PLA seco va perfecto. Un filamento húmedo o de mala calidad falsea las medidas.

Un requisito que muchos saltan: la impresora tiene que estar mecánicamente sana. Engranaje del extrusor limpio (sin plástico molido incrustado), muelle con tensión y boquilla despejada. Si el extrusor patina o está sucio, estarás midiendo un defecto mecánico y no los e-steps reales. Comprueba también qué firmware usas: Marlin trabaja con los comandos M92 y M500; Klipper no guarda e-steps con M500, sino que se edita rotation_distance en el archivo de configuración.

Paso a paso: calibra los e-steps y el flujo

El procedimiento va en dos bloques encadenados: los pasos 1 a 5 calibran los e-steps de la máquina; los pasos 6 y 7, el flujo del material. Hazlos en orden y no toques las dos cosas a la vez.

Trabajarás con dos números mágicos: 120 mm que marcas y 100 mm que ordenas extruir. La diferencia entre lo que pediste y lo que salió es todo tu error de calibración.

Paso 1: Calienta el hotend a temperatura de impresión

El filamento solo fluye caliente. Calienta la boquilla a la temperatura normal del material (por ejemplo, 200–210 °C para PLA) y espera a que se estabilice. Nunca fuerces el motor en frío: el engranaje muerde el hilo, pierde pasos y la medida saldrá mal. Calienta siempre antes de extruir un solo milímetro.

Paso 2: Marca el filamento a 120 mm de la entrada del extrusor

Elige un punto fijo y visible como referencia: la entrada del extrusor o el conector del tubo PTFE en un Bowden. Desde ahí mide 120 mm de filamento hacia arriba con el calibre o la regla y haz una marca nítida con el rotulador. Se trabaja con 120 mm, y no con 100, para que la marca no llegue a meterse dentro del extrusor durante la prueba y siempre puedas medirla.

Paso 3: Ordena extruir 100 mm despacio

Pide a la impresora que extruya 100 mm a velocidad baja para no forzar el motor. En Marlin, por consola, envía M83 (extrusión relativa) y después G1 E100 F100: eso empuja 100 mm a 100 mm/min, así que tarda un minuto. Si lo haces desde la pantalla, usa el menú de mover el extrusor cuando permita avanzar 100 mm de una vez; muchas pantallas limitan a 10 mm por pulsación, por eso la consola es más cómoda.

Paso 4: Mide lo que salió de verdad

Cuando termine, mide con el calibre la distancia entre tu punto fijo y la marca. Si todo estuviera perfecto quedarían 20 mm (120 − 100). Los milímetros reales que entraron son 120 menos lo que quede: si quedan 30 mm, solo entraron 90 mm (subextrusión); si quedan 10 mm, entraron 110 mm (sobreextrusión). Si quedan 20 mm justos, tu extrusor ya está calibrado y puedes saltar al Paso 6.

Paso 5: Calcula y graba los nuevos e-steps

La fórmula es sencilla:

nuevos e-steps = e-steps actuales × 100 ÷ milímetros reales

Consulta tu valor actual con M503 (aparece como M92 E…). Ejemplo: si tenías 93 e-steps y solo entraron 90 mm, el cálculo es 93 × 100 ÷ 90 = 103,3. Aplica ese número con M92 E103.3 y guárdalo en la memoria con M500; si no guardas, el valor se pierde al apagar. En Klipper no se usa M92: ajustas rotation_distance multiplicándolo por los milímetros reales entre 100 y recargas la configuración. Repite la prueba de los pasos 2 a 4 una vez más para confirmar que ahora entran 100 mm clavados.

Paso 6: Imprime un cubo de pared fina para medir el flujo

Con los e-steps ya correctos toca afinar el material. Lamina un cubo hueco (por ejemplo, 20 × 20 mm) con estos ajustes: 0 % de relleno, 0 capas superiores, 2 perímetros y el ancho de línea de tu boquilla (una boquilla de 0,4 mm suele usar 0,4 mm de línea). Imprímelo con el flujo al 100 %. Así la pared depende únicamente del plástico que deposita el extrusor, sin relleno ni tapa que enmascaren el resultado.

Paso 7: Ajusta el multiplicador de flujo en el laminador

Mide el grosor de la pared con el calibre en varias caras y saca la media; evita las esquinas, que engañan. Con 2 perímetros de 0,4 mm, la pared ideal mide 0,8 mm. La fórmula es:

nuevo flujo = flujo actual × grosor ideal ÷ grosor medido

Si mediste 0,84 mm, el cálculo es 100 × 0,80 ÷ 0,84 ≈ 95 %. Escribe ese porcentaje en el ajuste de flujo del perfil de ese material (no en la máquina) y guárdalo. Cada filamento puede pedir un número algo distinto, y eso es normal.

Cómo se ve un extrusor mal calibrado

Saber leer la pieza te dice hacia dónde ajustar. Hay dos cuadros opuestos:

  • Subextrusión (falta plástico): huecos y surcos entre líneas, paredes tan finas que dejan pasar la luz, capas superiores que no cierran y piezas frágiles que se delaminan. Falta material o la máquina no lo empuja bien.
  • Sobreextrusión (sobra plástico): esquinas abultadas, cotas mayores que las diseñadas, grumos o "blobs" en la superficie y piezas que no encajan porque todo mide de más.

Ojo: la sub y la sobreextrusión también pueden venir de la temperatura o de la humedad, no solo del extrusor. Por eso primero calibras los e-steps, para descartar la máquina. Si tras calibrar sigues viendo capas mal pegadas o un acabado irregular, el siguiente sospechoso es el calor: una torre de temperatura te dice el grado exacto que pide tu filamento.

Errores que arruinan la calibración

Casi todos los resultados raros vienen de uno de estos fallos:

  • Extruir en frío o demasiado rápido: el motor pierde pasos y la lectura queda inservible. Caliente y despacio (F100).
  • Engranaje sucio o muelle flojo: mides el defecto mecánico, no los e-steps. Limpia y tensa antes.
  • Marcar a 100 mm en vez de 120: la marca desaparece dentro del extrusor y te quedas sin poder medir.
  • Cambiar e-steps y flujo a la vez: nunca sabrás cuál corrigió qué. Uno primero, el otro después.
  • Olvidar M500: ajustas, imprimes bien, apagas… y al día siguiente vuelve el problema porque no guardaste.
  • Fiarte de un cubo con la primera capa mal: si la base está aplastada o despegada, el grosor de pared que midas no será real. Asegura antes una primera capa perfecta y solo entonces mide el flujo.

Cada cuánto recalibrar

Los dos ajustes tienen ritmos muy distintos. Los e-steps son de la máquina y son casi permanentes: se calibran una vez al montar la impresora y solo se repiten si cambias el extrusor, los engranajes o el driver, o si actualizas o reinicias el firmware. No cambian porque estrenes un color de filamento.

El flujo, en cambio, es por material e incluso por marca o carrete. Cada vez que estrenes un filamento nuevo, o cuando notes sub o sobreextrusión con uno que antes iba bien (la humedad y las tolerancias cambian), vale la pena repetir el cubo del Paso 6. Es rápido y te ahorra tirar impresiones. En resumen: los e-steps, una vez; el flujo, tantas veces como filamentos uses.

Preguntas frecuentes

¿Qué son los e-steps?

Los e-steps (pasos por milímetro del extrusor) son el valor del firmware que indica cuántos pasos debe girar el motor del extrusor para empujar exactamente 1 mm de filamento. Dependen del motor, los engranajes y el microstepping del driver, no del material. Si están mal, todas tus impresiones salen con el mismo porcentaje de más o de menos de plástico.

¿Cómo mido 100 mm de filamento para calibrar?

Marca el filamento a 120 mm de la entrada del extrusor con un rotulador y una regla, ordena extruir 100 mm en caliente y despacio, y mide cuánto queda hasta la marca. Deberían quedar 20 mm; los milímetros reales que entraron son 120 menos lo que quede. Se usan 120 y no 100 para que la marca no llegue a meterse dentro del extrusor.

¿Qué diferencia hay entre e-steps y flujo?

Los e-steps calibran la máquina: son un valor fijo en pasos por milímetro que no depende del filamento y se guarda en el firmware. El multiplicador de flujo es un porcentaje del laminador que afina cada material para compensar tolerancias de diámetro y contrapresión. Primero se ajustan los e-steps y después el flujo, material por material.

¿Cada cuánto se recalibran los e-steps?

Casi nunca. Es un ajuste de la máquina que basta hacer una vez al montarla; solo se repite si cambias el extrusor, los engranajes o el driver, o si reinicias el firmware. Lo que sí conviene revisar con cada filamento nuevo es el multiplicador de flujo, que es mucho más rápido de comprobar.

Sigue calibrando

Siguiente ajuste: la temperatura

Con el extrusor calibrado, el cambio que más se nota es acertar con el calor de tu filamento.

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