Si te quedas con una sola idea de toda esta guía, quédate con esta: la máquina no piensa, solo obedece. Una impresora 3D, una cortadora láser o una fresadora CNC no saben qué quieres fabricar; lo único que entienden es una sucesión de órdenes muy simples del tipo «ve a esta coordenada», «calienta a esta temperatura» o «enciende el láser con esta potencia». Esa lista de órdenes es el G-code, y es el idioma común de la fabricación digital. Si quieres saber qué es la impresión 3D en sentido amplio, tenemos su guía aparte; aquí vamos al archivo que la hace posible.
Qué es el G-code (y por qué lo hablan 3D, láser y CNC)
El G-code —también llamado código G o RS-274— es un lenguaje de control numérico: un texto plano con una instrucción por línea que describe los movimientos y acciones de una máquina automatizada. Cada línea empieza por una letra que indica el tipo de orden (G para movimiento, M para misceláneos, S para velocidades o potencias, T para herramientas) seguida de números que dan los parámetros.
Tres ejemplos te bastan para entender la mecánica:
G0 X10 Y20— «mueve el cabezal rápido, sin trabajar, hasta la posición X=10, Y=20». Es un viaje.G1 X50 E5 F300— «avanza trabajando hasta X=50, extruyendo 5 mm de material, a 300 mm/min». Es un recorrido de impresión.M104 S200— «pon el hotend a 200 °C». Es una orden de configuración.
Encadenados, esos comandos describen una pieza entera. Una impresión 3D típica puede llevar miles de líneas; un grabado láser sencillo, cientos. El origen del lenguaje se remonta al MIT de los años 50, cuando se buscó una forma de controlar fresadoras con cinta perforada; medio siglo después, el estándar sobrevive porque es simple, legible y suficiente. La impresora 3D por dentro no es más que un conjunto de motores y resistencias esperando órdenes de este tipo.
Idea clave
El G-code no depende de la tecnología de la máquina: dice «ve aquí, haz esto» de forma abstracta. Lo que cambia entre una impresora 3D y un láser es qué hacer significa en cada caso (extruir plástico, encender un haz, fresar metal). Por eso un mismo lenguaje sirve para tantas máquinas distintas.
Para qué sirve: una receta línea a línea
A nivel práctico, el G-code cumple tres papeles. Primero, describe la geometría: cada movimiento de trabajo (G1) traza un trazo de la pieza. Segundo, controla los accesorios: cuándo calentar, cuándo encender el ventilador o el láser, con qué potencia. Tercero, define el orden y los tiempos: qué se hace antes, a qué velocidad, cuándo se pausa para cambiar algo.
Es útil pensarlo como una receta de cocina escrita para un cocinero meticuloso pero sin iniciativa: «enciende el horno a 180», «mezcla 200 g de harina con 100 ml de agua», «hornea 35 minutos». La receta no improvisa; si algo falla, falla porque una orden era incorrecta, no porque el cocinero decidiera otra cosa. Por eso, cuando una impresión sale mal, casi siempre el problema está en el archivo G-code (o en la máquina que no cumplió una orden), no en un misterio abstracto. Si algún término te queda grande, tienes el glosario de impresión 3D y láser a un clic, con cada concepto definido en una línea.
Cómo funciona el G-code en impresión 3D
En impresión 3D el G-code es generado por el laminador a partir de un modelo 3D (un archivo STL o 3MF) y de los ajustes que tú eliges: altura de capa, densidad de relleno, temperaturas, velocidades, soportes. Programas gratuitos como Cura, PrusaSlicer, Orca Slicer o Bambu Studio hacen todo el trabajo: cortan el modelo en capas finísimas y traducen cada capa en cientos de líneas de G-code.
Los comandos más específicos de la impresión 3D giran en torno a tres ideas: extruir plástico, controlar la temperatura y gestionar la retracción. La orden E acompaña a G1 para decir cuánto material empujar («G1 X50 Y30 E5» = avanza y extruye 5 mm de filamento). Las M104 y M109 calientan el hotend, las M140 y M190 la cama; la primera da la orden y sigue, la segunda espera a llegar a la temperatura. M106 enciende el ventilador de capa y M82/M83 cambian entre extrusión absoluta y relativa. Las retracciones —ese tirón atrás del filamento para que no gotee entre piezas— son simplemente G1 E-2 (retrocede 2 mm) y G1 E2 (vuelve a salir). Toda la calibración previa a imprimir se traduce, al final, en cifras dentro de ese archivo.
Lo importante es que tú no escribes nada de esto: el laminador lo genera, y tú solo lo revisas si algo falla. Cuando una pieza sale mal, abrir el G-code en la previsualización del laminador y leer las primeras líneas (las que calientan y hacen el home) suele revelar el problema.
Cómo funciona el G-code en corte láser
El corte láser habla el mismo idioma, pero cambia el verbo: en lugar de extruir, encender un haz. Los comandos básicos de movimiento (G0 para traslados rápidos, G1 para recorridos de corte) son idénticos a los de la impresión 3D; lo específico del láser está en las órdenes que controlan el haz: M3 lo enciende, M5 lo apaga, y S fija la potencia (de S0 a S1000 en máquinas GRBL típicas).
Ese es todo el panorama que necesitas aquí. La lista completa de comandos propios del láser, la diferencia entre M3 y M4, cómo se lee S en un archivo real y cuándo conviene tocar el G-code a mano lo desarrollamos en una guía dedicada: G-code para corte láser. Si tu interés es el láser, sigue por allí; esta página es la base común y no la repetimos.
Tabla: comandos comunes vs específicos de 3D vs específicos de láser
Para ver de un vistazo qué comparten y qué diferencia a cada máquina, esta tabla agrupa los comandos habituales por familia. No es exhaustiva (existen cientos de variantes y dialectos por firmware), pero cubre el 95 % de lo que verás en archivos reales:
| Comando | Qué hace | Común (3D + láser + CNC) | Específico de 3D | Específico de láser |
|---|---|---|---|---|
G0 |
Movimiento rápido (sin trabajar) | Sí | — | — |
G1 |
Movimiento de trabajo | Sí | Con E: extruye plástico |
Sigue la línea de corte |
G28 |
Llevar a casa (homing) | Sí | — | — |
G90 / G91 |
Coordenadas absolutas / relativas | Sí | — | — |
G21 / G20 |
Trabajar en milímetros / pulgadas | Sí | — | — |
M104 / M109 |
Calentar hotend (la segunda espera) | — | Sí | — |
M140 / M190 |
Calentar cama (la segunda espera) | — | Sí | — |
M106 / M107 |
Ventilador de capa on / off | — | Sí | — |
M82 / M83 |
Modo de extrusión absoluto / relativo | — | Sí | — |
M3 / M4 / M5 |
Encender láser (constante / contrario) / apagar | — | — | Sí |
S |
Potencia del láser (0–1000 en GRBL) | — | — | Sí |
Observa la columna del medio: cinco comandos bastan para mover cualquier máquina CNC del mundo. Lo que hace distinta a una impresora 3D son las órdenes de temperatura y extrusión; lo que hace distinto a un láser, las de encendido y potencia. La base es la misma, y por eso aprender G-code una vez te sirve para las dos tecnologías.
Dónde se ve y se edita el G-code (sin escribirlo a mano)
En el día a día, el G-code es un archivo con extensión .gcode, .g o .nc que el software genera y la máquina lee. No necesitas abrirlo nunca para imprimir o cortar; pero saber dónde está y qué muestra te ayuda a diagnosticar problemas y a personalizar rutinas de arranque.
En impresión 3D, los cuatro laminadores habituales (Cura, PrusaSlicer, Orca Slicer y Bambu Studio) tienen una vista de previsualización que muestra el G-code ya generado: cada recorrido de la boquilla, los colores según velocidad y el tiempo estimado por sección. Ahí puedes detectar retracciones raras, soportes excesivos o movimientos ineficientes. Además, cada laminador tiene un campo llamado «start G-code» o «G-code inicial» donde puedes añadir órdenes personalizadas (por ejemplo, dibujar una línea de purga antes de imprimir). Editar a mano no es lo habitual; lo normal es ajustar parámetros en el programa y dejar que regenere el archivo.
En corte láser, el flujo es parecido. LaserGRBL (gratuito) y LightBurn (de pago) generan el G-code a partir del vector y de los ajustes de potencia y velocidad que elijas. La novedad respecto a la impresión 3D es que el láser no tiene «capa» ni «temperatura», así que el G-code es más corto y más directo: traslados en G0, cortes en G1 con el haz encendido por M3 y la potencia en S. Si quieres los valores concretos de S y velocidad por material, los recopilamos en la biblioteca de parámetros láser, y la guía de velocidad, potencia y pasadas explica cómo se relacionan.
En ambos mundos, la regla es la misma: deja que el software haga el archivo y solo lo tocas para cosas muy concretas. El G-code es robusto, pero una coma fuera de sitio puede mandar la máquina a una esquina a toda velocidad.
Preguntas frecuentes
¿G-code y CNC son lo mismo?
No exactamente. El CNC es la máquina (un dispositivo controlado por computadora); el G-code es el lenguaje que esa máquina entiende. Una impresora 3D, una cortadora láser y un fresado CNC son todos equipos CNC, y los tres leen G-code, aunque cada uno añade comandos propios para lo que hace.
¿Tengo que escribir G-code para imprimir en 3D?
No. El laminador (Cura, PrusaSlicer, Orca Slicer, Bambu Studio) lo genera por ti a partir del modelo y los ajustes que elijas. Escribir G-code a mano solo se justifica para añadir rutinas de inicio o de mantenimiento puntuales; el día a día no lo necesita.
¿El G-code de Cura sirve en PrusaSlicer y al revés?
Los comandos básicos (G0, G1, G28, M104) son estándar y los entiende cualquier impresora. Lo que cambia entre laminadores son dialectos: el orden de arranque, las macros y ciertos M-codes avanzados. Por eso cada laminador pide que elijas tu impresora o su firmware al configurarlo.
¿Dónde veo el G-code de mi impresión?
En Cura y Bambu Studio, en la pestaña Previsualización una vez laminado el modelo; en PrusaSlicer y Orca Slicer, en la vista de G-code. Verás cada recorrido, las velocidades y los tiempos por capa. Es la mejor forma de entender qué hace la máquina antes de darle a imprimir.