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Edición · Perú

Impresión 3D en el Perú: por dónde empezar

Ocho dólares por pasarte un dólar. Ocho soles por pasarte un kilovatio hora. Las dos cifras salen de sitios que no tienen nada que ver entre sí —una aduana y un pliego tarifario— y aun así cobran igual: no te cobran más caro lo que te pasaste, te vuelven a poner precio a todo. Esta edición explica dónde están esas dos líneas y qué norma las fija.

Se cobra a escalones, no en pendiente

En la aduana, un envío exprés de hasta USD 200 no paga arancel ni IGV. Uno de USD 201 paga 4 % sobre el valor entero, no sobre el dólar de más: unos ocho dólares de golpe por haberse pasado de uno.

En la cuenta de luz pasa lo mismo con otro número. Hasta 140 kWh al mes, el pliego te aplica un bloque bonificado; a partir de 141, te aplica un precio único a todos los kilovatios del mes. El kilovatio 141 no cuesta un poco más: cuesta entre 8 y 11 soles, porque arrastra consigo el reprecio de los otros 140.

Conviene decir en voz alta lo que esto no es, porque es la clase de dato que invita a exagerar: el escalón no es una rareza peruana. México reclasifica a tarifa DAC y también reprecia el recibo completo, y Colombia tiene su propio peldaño cuando se pierde el subsidio. Lo llamativo del caso peruano es otra cosa: que las dos ventanillas funcionen así, que ninguna se entere de la otra, y que las dos magnitudes ronden la misma cifra por pura coincidencia.

Uno se cruza una vez; el otro, todos los meses

Ahí está la diferencia práctica, y es lo que decide cuánta atención merece cada uno.

El escalón de la aduana lo cruzas a propósito, un día concreto, con el carrito abierto y el precio delante. Es una decisión, y por eso se puede planificar: se mira el valor FOB, se mira de qué lado cae y se elige. Una vez despachada la máquina, ese umbral no vuelve a existir en tu vida.

El de la luz lo cruzas sin decidirlo, y puedes cruzarlo un mes sí y otro no según cuánto hayas impreso. Nadie te avisa hasta que llega el recibo, y para entonces el mes ya está cerrado. Por eso este merece una mirada antes, no después: es el único de los dos que puedes ganar o perder por unas horas de impresión de más un martes cualquiera.

Dónde está cada línea, con su norma

Verificado el 21 de julio de 2026 contra el Arancel de Aduanas, los pliegos tarifarios de OSINERGMIN y el texto de las leyes que los sostienen.

Lo que no cambia al cruzar la frontera

Una cama se nivela igual en Lima que en cualquier otro sitio, así que eso se explica una sola vez y vive en las guías generales:

Y lo que no vas a encontrar aquí, dicho sin rodeos: no publicamos directorio de tiendas, ni precios de máquinas en soles, ni servicios de impresión por ciudad. No es olvido. Un precio local cambia en semanas y una tienda cierra sin avisar, y una lista caducada tiene el mismo aspecto que una lista buena. Preferimos publicar dos cosas que se pueden contrastar contra un documento oficial antes que diez que envejecen calladas.

Los umbrales deciden lo que pagas por tenerla; no lo que pagas por usarla

Una vez que la máquina está en casa y encendida, lo que cuesta cada pieza se calcula igual en cualquier país.

Calcular lo que cuesta cada impresión