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Edición · Panamá

Impresión 3D en Panamá: por dónde empezar

Panamá es la edición más amable de Centroamérica para el bolsillo del que empieza, y por una combinación de tres cosas que rara vez van juntas. El Impuesto a la Transferencia de Bienes Corporales Muebles es del siete por ciento, el más bajo de toda la región: la mitad del de El Salvador, menos de la mitad del de Honduras o Nicaragua. El país usa el dólar como moneda oficial, así que el CIF que pagaste en la tienda es el que entra en la cuenta, sin conversiones. Y el tope del subsidio eléctrico está en trescientos kilovatios hora al mes, el más alto de la serie. Tres palancas a favor, con una salvedad: Panamá no comparte el CAUCA con el resto de Centroamérica, así que su arancel es nacional y hay que mirarlo aparte.

El IVA más bajo, la dolarización y el tope de 300 kWh

La primera cuenta es la más barata de toda la región centroamericana, aunque con un matiz que conviene conocer. El ITBMS panameño es del 7 %, y se calcula sobre el valor CIF más el arancel de importación. La salvedad es que Panamá no usa el Sistema Arancelario Centroamericano: tiene su propio arancel nacional, gestionado por la Autoridad Nacional de Aduanas, así que la partida de la máquina y el DAI que le corresponde hay que confirmarlos en su herramienta, no asumirlos del SAC. Si el arancel resulta cero — algo frecuente en maquinaria bajo ciertos tratados — la cuenta se queda en un siete por ciento redondo del CIF, en dólares. Si no es cero, el ITBMS se calcula encima del arancel, pero sigue siendo el IVA más bajo de la región.

La segunda cuenta es la más generosa de la serie en su tope. Un subsidio estatal, administrado por la ASEP, protege el consumo residencial por debajo de los 300 kilovatios hora al mes, el doble del tope de Honduras o Nicaragua y casi el doble del de cualquier edición previa. Para una impresora doméstica que no imprime a destajo, ese umbral es enorme: el consumo que suma la máquina cabe con tanta holgura que el riesgo de salirse es mínimo. Y por encima, el Fondo de Estabilización Tarifaria amortigua las variaciones por combustible.

La tercera palanca es la dolarización. Panamá usa el balboa anclado al dólar uno a uno, y la mayoría de las transacciones se hacen en dólares. El CIF que presupuestaste es el CIF que vas a pagar, sin conversiones ni riesgo cambiario, igual que en El Salvador. Para quien compara precios entre países, también significa que el CIF panameño y el salvadoreño son directamente comparables: lo que cambia es el porcentaje, no la base.

Todo lo demás —qué máquina conviene, cuántos kilovatios hora consume, qué cuesta cada pieza— es igual aquí que en cualquier parte y se explica una sola vez: en mejores impresoras 3D por presupuesto, en la calculadora de cuánta luz gasta una impresora 3D y en la sección de negocio si vas a cobrar por imprimir.

Las dos cuentas, con su norma

Verificado el 24 de julio de 2026 contra el Arancel Nacional de la ANA, las tarifas del MICI y el pliego de la ASEP con su subsidio de 300 kWh.

La excepción que confirma la regla centroamericana

La particularidad panameña que más cambia el cálculo es que el país no encaja en el molde del resto de Centroamérica, y eso por dos lados. En la aduana, no comparte el CAUCA: su arancel es nacional, gestionado por la ANA, y aunque la partida 84.85 existe en la nomenclatura internacional, la clasificación y el DAI hay que confirmarlos en su herramienta, no asumirlos del SAC. En la cuenta, eso significa que el siete por ciento del ITBMS puede sumarse a un arancel distinto de cero, algo que en los países CAUCA no ocurre para esta partida.

En la luz, la diferencia es al revés: a favor del usuario. El tope de subsidio en trescientos kilovatios hora es el más alto de toda la serie, y para una impresora doméstica eso es casi una invitación a no preocuparse por el recibo. Es la edición donde el bajo consumo está tan protegido que la electricidad deja de ser un factor, al menos para el usuario que no monta una granja.

El IVA más bajo y el subsidio más alto de la región

Empieza por la aduana para ver el 7 % sobre el arancel propio, y sigue por la luz para ver el tope de 300 kWh.

Ver cómo se importa