Corte láser · Guía práctica

SVG, DXF o PNG: qué formato de archivo usar en tu láser

Tu láser no ve dibujos: ve trayectorias que seguir o píxeles que barrer. Entender esa diferencia —vector contra ráster— resuelve el 90 % de las dudas sobre formatos. Aquí te explicamos cuándo usar SVG, DXF o PNG, cómo preparar el archivo para que salga bien a la primera y cómo compensar el kerf.

Actualizado: 19 de julio de 2026 Lectura: 7 minutos Por el equipo de Ruta 3D

Vector contra ráster: la distinción que lo explica todo

Todos los formatos de archivo para láser pertenecen a una de dos familias, y cada familia sirve para una cosa distinta:

  • Vectorial: el archivo describe líneas y curvas con coordenadas matemáticas. El láser puede seguir esas trayectorias con el haz encendido de forma continua: eso es cortar (o grabar una línea limpia). Puedes escalar el diseño sin perder nada de calidad.
  • Ráster: el archivo es una cuadrícula de píxeles, como una fotografía. El láser la reproduce barriendo el material línea por línea y variando la potencia según el tono de cada píxel: eso es grabar una imagen. No hay trayectorias que seguir, así que no se puede cortar con él.

Regla de oro

Para cortar necesitas un archivo vectorial (SVG o DXF), sin excepciones. Para grabar sirven los dos mundos: un vector se graba como relleno o línea, y un ráster (PNG, JPG) se graba como imagen. Si tu archivo solo tiene píxeles, la máquina solo podrá grabar.

Esta tabla resume qué formato usar según lo que quieras hacer:

Formato Tipo Sirve para Cuidado con
SVG Vectorial Cortar y grabar. El estándar del corte láser doméstico. Trazos abiertos, texto sin convertir a curvas.
DXF Vectorial Cortar piezas técnicas diseñadas en CAD. Unidades y escala al importar; polilíneas sueltas.
PNG / JPG Ráster Solo grabar imágenes, fotos y logotipos. Poca resolución o poco contraste = grabado pobre.

SVG: el estándar del corte

El SVG (Scalable Vector Graphics) es el formato que mejor entienden los programas de control láser habituales, como LightBurn o LaserGRBL, y el que recomendamos por defecto. Viene del mundo del diseño gráfico, así que conserva colores, rellenos, capas y unidades de forma bastante fiable entre programas.

La convención que usan casi todos los flujos de trabajo es simple y conviene adoptarla desde el primer día:

  • Trazos (líneas de contorno) = corte. El láser sigue la línea a alta potencia y baja velocidad para atravesar el material.
  • Rellenos (áreas sólidas) = grabado. El láser barre el área a menor potencia para marcar la superficie sin atravesarla.

Además, la mayoría de los programas de control asignan operaciones distintas según el color de cada trazo: por ejemplo, rojo para cortar, negro para grabar. Si organizas tu diseño por colores desde el editor, en la máquina solo tendrás que asignar potencia y velocidad a cada color una vez.

DXF: cuando vienes de CAD

El DXF es el formato de intercambio clásico del CAD: es lo que exportan FreeCAD, Fusion 360, AutoCAD y compañía cuando quieres pasar un boceto 2D al láser. Transporta geometría pura —líneas, arcos, polilíneas— sin estilos ni colores decorativos, lo que lo hace ideal para piezas técnicas: encastres, cajas de dedos, engranajes, plantillas y soportes que deben medir exactamente lo que diseñaste.

Su punto débil es la escala: según el programa de origen, el DXF puede llegar sin unidades embebidas, y lo que diseñaste en milímetros se importa como pulgadas o como unidades genéricas. La solución es de taller: incluye en el diseño un segmento de referencia de longitud conocida (por ejemplo, una línea de 100 mm) y mídelo tras importar. Si no coincide, escala todo el archivo hasta que la referencia dé la medida correcta.

Si un DXF te da problemas de importación, ábrelo en Inkscape, revísalo y vuelve a guardarlo como SVG: suele resolver la mayoría de los conflictos entre programas.

PNG y JPG: solo para grabar imágenes

Un PNG o JPG es la elección natural cuando quieres grabar una fotografía, un logotipo con degradados o cualquier imagen que no tenga sentido convertir en líneas. El láser la interpreta como un mapa de tonos: zonas oscuras, más potencia; zonas claras, menos. Dos consejos cualitativos que marcan la diferencia:

  • Resolución y contraste mandan. Parte de la imagen más nítida que tengas y súbele el contraste antes de grabar: los grises intermedios tienden a perderse en madera.
  • El PNG admite fondo transparente; el JPG no. Para logotipos, el PNG evita grabar un rectángulo de fondo que no querías.

Como punto de partida solo orientativo para grabar contrachapado con un diodo de 10 W: alrededor de 40–60 % de potencia a unos 3 000 mm/min. Cada máquina y cada tabla son distintas, así que ajusta siempre con una prueba pequeña en una esquina antes del trabajo definitivo. El proceso completo, con enfoque y pruebas incluidos, lo seguimos paso a paso en tu primer grabado láser.

¿Y si quieres cortar el contorno de esa imagen? Necesitas vectorizarla primero: en Inkscape, la función Trazar mapa de bits convierte el ráster en trayectorias. Revisa el resultado con calma, porque la vectorización automática genera nodos de sobra y contornos dobles que conviene limpiar.

Prepara el archivo sin sorpresas

La mayoría de los cortes fallidos no son culpa de la máquina, sino de un archivo mal preparado. Antes de exportar, repasa esta lista:

  • Trabaja en unidades reales. Configura el documento en milímetros y dibuja a tamaño real. Una caja diseñada "a ojo" y escalada después es la receta para encastres que no encajan.
  • Cierra los trazos. Un contorno abierto se corta, pero la pieza no se separa del material. Usa la vista de nodos de tu editor para detectar huecos invisibles.
  • Convierte el texto a curvas. Si el archivo viaja a otra computadora sin la misma fuente instalada, el texto cambia de forma. Convertido a trazados, se ve y se corta igual en cualquier equipo.
  • Elimina líneas duplicadas. Dos trazos superpuestos hacen que el láser pase dos veces por el mismo sitio: bordes quemados y tiempo perdido. Es el defecto más común en archivos descargados.
  • Usa el trazo más fino posible. Algunos programas interpretan el grosor del trazo como área a grabar; una línea fina o de tipo "hairline" evita ambigüedades.

Y una comprobación previa que no es de software: confirma que el material del proyecto se puede procesar con seguridad en nuestra guía de materiales compatibles y prohibidos en el láser. Ningún archivo perfecto justifica cortar PVC.

El kerf: compensa lo que el láser se come

El kerf es el ancho de material que el haz vaporiza al cortar. Es pequeño pero no es cero: típicamente 0,1–0,2 mm en láseres de diodo y 0,15–0,3 mm en CO₂, con variaciones según el material, el grosor y el enfoque. Si quieres entender por qué cada tecnología corta distinto, lo comparamos en láser de diodo contra láser de CO₂.

Para un cartel decorativo, el kerf da igual. Para piezas que deben encajar —cajas de dedos, ejes, engranajes, o una tapa cortada a láser para una carcasa impresa en 3D como las de nuestros proyectos híbridos de impresión 3D y corte láser— esas décimas deciden si el ensamble queda firme o baila.

Cómo medirlo y compensarlo en tres pasos:

  1. Corta un cuadrado de prueba de unos 20 mm en el material real del proyecto.
  2. Mídelo con calibre. La diferencia entre la medida nominal y la real es tu kerf en ese material con esos parámetros.
  3. Desplaza los contornos la mitad del kerf: hacia afuera en las piezas exteriores (para que no queden pequeñas) y hacia adentro en los agujeros (para que no queden grandes). Muchos programas de control tienen un campo de "kerf offset" que lo hace por ti.

Anota el kerf medido de cada material que uses con frecuencia: es una calibración que solo haces una vez por combinación de material y parámetros.

Dónde conseguir diseños listos para cortar

No hace falta dibujar todo desde cero. Existen repositorios con miles de archivos SVG y DXF gratuitos y de pago —cajas paramétricas, carteles, mecanismos, plantillas—, y nuestra sección de recursos para impresión 3D y láser irá reuniendo los repositorios y bibliotecas más útiles en un solo lugar.

Para crear o adaptar tus propios vectores, la herramienta gratuita de referencia es Inkscape: un editor vectorial libre que exporta SVG limpio y abre DXF. Lo incluimos junto al resto de software sin costo en nuestra guía de programas gratuitos de diseño, incluido el diseño vectorial.

Un último aviso con los archivos descargados: casi siempre están pensados para otro material, otro grosor y otro kerf. Antes de cortar una caja de encastres descargada, verifica que el grosor del diseño coincide con tu tabla y ajusta el kerf como vimos arriba. Y si estás empezando desde cero, el mejor punto de partida es el hub de corte y grabado láser, donde ordenamos todas las guías de esta sección.

Preguntas frecuentes

¿Puedo cortar directamente desde un PNG o JPG?

No. Un PNG o JPG es una cuadrícula de píxeles sin trayectorias que el láser pueda seguir, así que solo sirve para grabar. Para cortar, vectoriza la imagen (en Inkscape: Trazar mapa de bits), revisa el resultado y limpia los nodos sobrantes antes de enviarla a la máquina.

¿Qué diferencia práctica hay entre SVG y DXF?

El SVG viene del mundo del diseño gráfico: conserva colores, rellenos y unidades de forma bastante fiable, y es el formato que mejor entienden los programas de control láser. El DXF viene del CAD: transporta geometría pura, sin estilos, y a veces sin unidades embebidas, por lo que conviene verificar la escala con una medida de referencia tras importarlo.

¿Cuánto mide el kerf y cómo lo compenso?

El kerf típico ronda 0,1–0,2 mm en láseres de diodo y 0,15–0,3 mm en CO₂, según material, grosor y enfoque. Para medirlo, corta un cuadrado de unos 20 mm, mídelo con calibre y la diferencia con el valor nominal es tu kerf. Compensa desplazando el contorno la mitad del kerf: hacia afuera en piezas exteriores y hacia adentro en agujeros.

¿Por qué el texto de mi archivo se ve distinto en otra computadora?

Porque el archivo guarda el texto como texto y la otra computadora no tiene instalada la misma fuente, así que la sustituye por otra y cambia el diseño. La solución es convertir el texto a curvas o trazados antes de exportar: deja de ser texto editable, pero se verá y cortará igual en cualquier equipo.

Sigue con el láser

Siguiente paso: pon tu archivo a trabajar

Ya sabes qué formato usar. Ahora haz tu primer grabado con nuestra guía paso a paso.

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