Herramientas · Calculadora

Calculadora de escala para imprimir en 3D

Dinos cuánto mide hoy una cota de tu modelo y cuánto quieres que mida: te damos el porcentaje exacto que hay que escribir en el laminador y las medidas X, Y y Z que tendrá la pieza al terminar.

Actualizado: julio 2026 Gratis y sin registro Por el equipo de Ruta 3D

Calculadora de escala

Lo que mide hoy el modelo: el ancho, el largo, el diámetro… la cota que te importa.
La medida final que necesitas para esa misma cota.
Ancho que muestra el laminador antes de escalar.
Profundidad antes de escalar.
Altura antes de escalar. Sirve para ver si la pieza sigue cabiendo.
Rellena el caso en que el archivo se diseñó en pulgadas y el programa lo leyó en milímetros.
120,0 % Escala que debes poner en el laminador
X resultante
Y resultante
Z resultante

Escalar un modelo es la operación más fácil de toda la impresión 3D y, a la vez, la que más piezas inservibles produce. Fácil, porque el número que va en el laminador sale de una regla de tres. Peligrosa, porque ese número afecta a todo el modelo, incluidas las partes que dabas por hechas. La calculadora te da el porcentaje en un segundo; el resto de la página es lo que casi nadie te cuenta antes de imprimir.

Cómo se usa

Abre el modelo en tu laminador y mira la medida que de verdad te importa: el ancho total, el diámetro de una base, la altura de una figura, la distancia entre dos taladros. Cualquier cota que puedas leer en pantalla. Escríbela en medida actual, pon en medida que quieres el valor final que necesitas y el primer resultado es el porcentaje que hay que teclear en el campo de escala.

Los tres campos de X, Y y Z son opcionales: si copias ahí las dimensiones que muestra el laminador, te devuelven el tamaño total de la pieza escalada, y así ves de un vistazo si sigue cabiendo en la cama. Lo que dejes vacío aparece como un guion. Si no encuentras el campo de escala en tu programa, la guía de los mejores laminadores 3D te sitúa el panel de transformación en cada uno.

Qué hace exactamente el porcentaje

El porcentaje es la medida que quieres dividida entre la que tienes, por cien. Si la pieza mide 100 mm y la quieres de 120 mm, la escala es del 120 %; si mide 120 mm y la quieres de 100 mm, del 83,3 %. No hay nada más detrás: es una proporción.

Lo que importa es sobre qué se aplica. El laminador no escala solo la cota que tú miraste: multiplica por ese factor todos los vértices del modelo, en los tres ejes a la vez. La forma se conserva —un cubo sigue siendo un cubo—, pero cada distancia interna del archivo se ha movido. Y como el volumen depende de los tres ejes, el material sube mucho más rápido que la altura. Después de escalar, vuelve a laminar y mira los gramos: con ese número, la calculadora de costo de impresión 3D te dice cuánto sale la versión nueva.

Escalar mueve todas las medidas a la vez

Este es el aviso por el que existe esta página. Cuando escalas al 120 % para tener una pieza más grande, no crece solo la silueta: crecen un 20 % los agujeros, los rebajes, las ranuras, los encajes y las holguras que el diseñador dejó a propósito. El problema es que el mundo real no se escala contigo. Un agujero pensado para un tornillo M3 pasa a ser más ancho, pero el tornillo M3 sigue midiendo lo mismo. Ese tornillo ya no aprieta.

En la dirección contraria pasa igual. Si reduces al 80 % para que ocupe menos, el hueco del rodamiento se encoge y el rodamiento deja de entrar. Ocurre con todo lo que tenga una medida fija fuera del archivo: tuercas, imanes, cables, pilas, un eje de metal, la pestaña de la pieza original que estás reemplazando. Los encajes por fricción son los más sensibles, porque su holgura es diminuta y basta con moverla un poco para que la unión quede floja o no entre; el reto de tolerancias y encajes explica por qué esa holgura es tan delicada incluso sin escalar nada.

La conclusión práctica es corta: escalar es seguro cuando la pieza no tiene que hablar con nada. Una figura decorativa, un jarrón, un llavero, un soporte macizo, una maqueta o un molde de galletas se escalan sin drama, porque su función no depende de encajar con un objeto ajeno. En cuanto la pieza tenga que acoplarse a algo real, el porcentaje deja de ser la herramienta correcta.

Cuándo escalar y cuándo rediseñar

Si necesitas cambiar una sola medida y dejar el resto igual —alargar un soporte manteniendo el diámetro de sus agujeros, ensanchar una caja sin tocar el encaje de la tapa—, eso no es un problema de escala, es un cambio de diseño. Cuesta aceptarlo porque escalar tarda dos segundos y rediseñar cuesta un rato, pero ahí está la diferencia entre una pieza que funciona y una que acaba en la caja de fallos.

Además choca con una limitación del formato: en un STL no puedes "cambiar una medida", porque el archivo no guarda que ahí había un agujero de tal diámetro, sino una malla de triángulos que forma esa superficie. No hay cotas que editar; el porqué está en la comparación de formatos 3D: STL, 3MF y STEP. La salida realista es volver a dibujar la pieza midiendo el objeto al que se acopla, y no hace falta saber CAD: con Tinkercad desde cero llegas a una pieza propia con cotas reales y controlas cada medida por separado.

El caso de las pulgadas

Hay una situación en la que un porcentaje enorme sí es la respuesta correcta, y es tan frecuente que le pusimos un botón. Abres un modelo descargado y aparece en la cama como una miniatura ridícula, bien proporcionada pero minúscula. Casi siempre significa que se diseñó en pulgadas y tu programa lo leyó en milímetros. Como una pulgada equivale a 25,4 milímetros por definición, el modelo llega 25,4 veces más pequeño.

El botón rellena justo ese caso: una unidad del archivo que debería valer 25,4 mm. Aun así, la vía limpia no es escalar, sino corregir las unidades al importar, que es lo que ofrecen casi todos los programas al detectar un modelo sospechosamente pequeño. Corrigiendo las unidades, las cotas vuelven a significar lo que su autor quiso decir; escalando, arrastras un factor raro cada vez que abras el archivo. El apartado de escala equivocada de la guía para reparar archivos STL distingue este caso del de un modelo realmente defectuoso.

Preguntas frecuentes

¿Qué porcentaje pongo para que la pieza mida el doble?

El 200 %. El 100 % deja la pieza tal como está, el 200 % duplica cada medida y el 50 % la deja a la mitad. Eso sí, duplicar las medidas no duplica el material: como crecen los tres ejes a la vez, el volumen sube mucho más deprisa que el ancho o la altura. Vuelve a laminar y mira los gramos y las horas reales.

Si escalo al 120 %, ¿los agujeros siguen encajando?

No. Los agujeros crecen ese mismo 120 %, pero el tornillo o el rodamiento que deben alojar siguen midiendo lo mismo que antes. Por eso escalar funciona en piezas decorativas o autónomas y falla en cuanto la pieza tiene que acoplarse a algo real. Ahí la solución no está en el laminador, está en el diseño.

¿Puedo escalar solo un eje?

Los laminadores permiten desbloquear los ejes, pero escalar uno solo deforma la pieza: los círculos se vuelven óvalos y las paredes cambian de grosor de forma desigual. Esta calculadora asume escalado uniforme, que es el único que conserva la forma. Cambiar una medida sin tocar las demás es un cambio de diseño, no de escala.

Mi modelo llegó diminuto en la cama, ¿lo escalo?

Si llegó unas 25 veces más pequeño, casi seguro es un problema de unidades: el archivo se diseñó en pulgadas y el programa lo leyó en milímetros. Escalarlo sirve como parche, pero es mejor corregir las unidades al importar, para que las cotas del modelo vuelvan a significar lo que decía su autor.

Sigue por aquí

Diseño 3D

Tinkercad desde cero

Si escalar no te sirve porque la pieza tiene que encajar, aquí aprendes a dibujarla con las medidas reales.

Diseño 3D

Reparar archivos STL

Modelos diminutos, mallas rotas y agujeros en la superficie: cómo distinguir cada problema y arreglarlo.

¿Ya tienes la escala?

Vuelve a laminar y calcula cuánto material y cuánto dinero te lleva la pieza escalada.

Abrir la calculadora de costo